La Agencia Española de Seguridad alimentaria y Nutrición (AESAN) del Ministerio de Sanidad ha revisado sus recomendaciones sobre el consumo de pescado por la presencia de mercurio, un contaminante que puede estar presente en este alimento y que supone un riesgo para determinados grupos vulnerables.

La cantidad de mercurio en los peces está relacionada con su posición dentro de la cadena trófica, por tanto, los peces depredadores, de gran tamaño y más longevos tienen concentraciones más altas.

En concreto, detalla la Agencia, las mujeres embarazadas, que estén planeando un embarazo o en periodo de lactancia, así como los niños, son la población más vulnerable ante este metal pesado, ya que puede afectar al sistema nervioso central, que todavía está en desarrollo, bien por el consumo directo o a través de la placenta y la leche materna.

Por ello, se recomienda a estos grupos limitar el consumo o evitar determinados pescados por su alta concentración de mercurio.

“La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda limitar la ingesta de atún rojo, emperador, tiburones o lucio, aunque dictamina que la limitación debe ir en función de la procedencia de la carne.”

Los cuatro pescados que Sanidad recomienda no comer a embarazadas y niños de menos de 10 años

Para evitar una ingesta excesiva de mercurio por el consumo de pescado, la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) ha publicado unas recomendaciones sobre la cantidad de cada especie que se debe consumir. Para ello ha clasificado las especies en función de su alto o bajo contenido en mercurio.

Las especies que cuentan con un alto contenido en mercurio son:

  • Pez espada / Emperador

  • Atún rojo

  • Tiburón (cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera)

  • Lucio

En comparación, las especies de pescado con bajo contenido en mercurio son mucho más numerosas:

  • Boquerón

  • Chipiron

  • Dorada

  • Lubina

  • Platija

  • Sardinas

¿Cómo afecta el mercurio al organismo?

El mercurio puede ser gravemente perjudcial para ciertos órganos y sistemas, como el nervioso, riñones, hígado e incluso, los órganos reproductivos. Sin embargo, el de mayor riesgo es el ‘neurotóxico’, de manera que el desarrollo neuronal se consolida como el problema de salud más importante y sobre todo durante la gestación, periodo de mayor sensibilidad.

La Comisión Europea y los Estados miembros han concluido en que resulta necesario informar y aconsejar a los consumidores acerca del consumo de pescado, haciendo hincapié en aquellos más sensibles al metal.

¿Es seguro comer pescado?

Pese a estas recomendaciones, la Aesan recuerda que comer pescado es “seguro, saludable y recomendable”, ya que “en la legislación alimentaria europea existen límites máximos de mercurio que son de obligado cumplimiento y que, controlados por las autoridades sanitarias, garantizan un consumo seguro”.

En la legislación alimentaria europea existen límites máximos de mercurio que son de obligado cumplimiento y que, controlados por las autoridades sanitarias, garantizan un consumo seguro de alimentos por la población.

En definitiva, como decíamos al principio, comer pescado es muy recomendable, por sus grandes beneficios en la salud. Pero para evitar la acumulación de metales pesados en el organismo, como el mercurio, se recomienda seguir los siguientes consejos:

  • Consumir preferiblemente pescado azul pequeño

  • Evitar los peces grandes y predadores

  • Si se consume, por ejemplo, atún rojo, intentar dejar pasar al menos dos semanas hasta la próxima ingesta

  • Evitar que el consumo de alimentos en conserva, como el atún en lata, sea algo habitual en nuestra dieta